La Importancia Vital de la Presencia en la Relación Interna del Focusing - Antonio Briones Psicólogo
Descubre por qué la presencia es crucial en el Focusing para profundizar en la relación interna. Explora cómo despejar un espacio de presencia puede transformar tu autoconocimiento. Aprende sobre las diferencias y similitudes entre el estado de presencia en el focusing y en el budismo.
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La Importancia Vital de la Presencia en la Relación Interna del Focusing

FOCUSING

Por Ps. Antonio Briones

¿Te has preguntado alguna vez cómo sería experimentar cada momento de tu vida con una claridad absoluta, una sensación de calma y una profunda conexión contigo mismo?

La presencia, ese estado de ser plenamente consciente y presente en el aquí y ahora, es una habilidad transformadora que puede enriquecer cada aspecto de nuestra existencia. Y cuando se trata del proceso de Focusing, una práctica terapéutica que se centra en la autoexploración y el crecimiento personal, la generación de un estado de presencia se vuelve fundamental para profundizar en la relación interna con uno mismo.

La Presencia en el Focusing

Para entender la importancia de la presencia en la relación interna del Focusing, primero debemos sumergirnos en la esencia misma de esta práctica. El Focusing, desarrollado por Eugene Gendlin en la década de 1960, se basa en la premisa de que dentro de cada uno de nosotros reside una sabiduría interna que puede guiar nuestro camino hacia la autenticidad y el bienestar emocional.

La Presencia como Puerta de Entrada a la Autoconciencia

En el corazón del Focusing yace la capacidad de sintonizar con nuestras sensaciones corporales y emociones de una manera profunda y respetuosa. La presencia se convierte así en la puerta de entrada a la autoconciencia, permitiéndonos explorar nuestro mundo interior con curiosidad y apertura. Cuando generamos un estado de presencia durante una sesión de Focusing, nos sumergimos en un proceso de autoindagación que nos lleva a descubrir y comprender nuestras necesidades, deseos y bloqueos emocionales más profundos.

Despejando un Espacio de Presencia.

En el proceso de Focusing, despejar un espacio de presencia se convierte en un arte en sí mismo. Esta práctica implica cultivar una atención plena hacia nuestras sensaciones corporales y emociones, mientras mantenemos una actitud de aceptación compasiva hacia lo que surge. La ventaja de despejar un espacio de presencia en el Focusing radica en su capacidad para abrir nuevas perspectivas y revelar soluciones creativas a los desafíos que enfrentamos. Sin embargo, también puede presentar desafíos, especialmente para aquellos que luchan por mantener una atención plena constante o que se sienten abrumados por la intensidad de sus emociones.

Algunos autores separan el estado de presencia de la técnica de despejar un espacio, personalmente me parece que son metodos diferentes para un mismo fin, el lograr un estado de presencia en donde podamos desidentificar nuestro yo de los asuntos que sentimos experiecialmente, observandolos con aceptación, curiosidad y amabilidad.

Las autoras que más han trabajado con el concepto de presencia son Ann Weiser Cornell y Barbara McGavin, sugiero mucho a los estudiantes de focusing el manual de focusing para el estudiante y compañero I y II.

Cultivando un Estado de Presencia más allá del Focusing

Aunque el Focusing es una herramienta poderosa para cultivar un estado de presencia, también existen otras prácticas y enfoques que pueden complementar y enriquecer esta experiencia. La meditación mindfulness, por ejemplo, es una práctica que se centra en la atención plena hacia el momento presente, cultivando la capacidad de observar nuestros pensamientos y emociones sin identificarnos con ellos. Incorporar la meditación mindfulness como parte de nuestra rutina diaria puede fortalecer nuestra capacidad para mantener un estado de presencia en todas las áreas de nuestra vida.

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Diferencias y Similitudes: Estado de Presencia en Focusing y Budismo

Si bien tanto el Focusing como el budismo comparten un enfoque en la presencia y la autoconciencia, también existen diferencias significativas en cómo se aborda este estado de ser. En el Focusing, la presencia se enfoca en la exploración de nuestras sensaciones corporales y emociones como medio para acceder a nuestra sabiduría interna. En contraste, en el budismo, la presencia se practica a través de la meditación, que se centra en la observación desapegada de nuestros pensamientos y sensaciones.

Similitudes:

  1. Atención plena: Tanto en el trabajo de Ann Weiser Cornell y Barbara McGavin como en la perspectiva budista, la presencia implica una atención plena hacia el momento presente. Ambas prácticas enfatizan la importancia de estar plenamente presentes y conscientes de nuestras experiencias internas y externas.
  2. Observación sin juicio: Tanto en el Focusing como en la práctica budista de la atención plena, se fomenta la observación sin juicio de nuestras experiencias. Ambas tradiciones nos invitan a observar nuestras sensaciones, emociones y pensamientos con una mente abierta y compasiva, sin dejarnos llevar por el juicio o la reactividad automática.
  3. Desidentificación: Tanto Ann Weiser Cornell como el budismo abogan por la práctica de desidentificación, es decir, reconocer que somos más que nuestras experiencias momentáneas. Ambas perspectivas nos animan a observar nuestras experiencias con una cierta distancia, reconociendo que no somos exclusivamente nuestras emociones, pensamientos o sensaciones.

Diferencias:

  1. Contexto filosófico y religioso: La perspectiva budista surge dentro de un contexto filosófico y religioso específico, mientras que el trabajo de Ann Weiser Cornell está más relacionado con el desarrollo personal y la terapia experiencial. Esto significa que las prácticas de presencia en el budismo están enraizadas en una tradición espiritual más amplia, mientras que en el enfoque de Cornell y McGavin se enfoca más en la aplicación práctica en la vida diaria.
  2. Marco teórico: La presencia en el budismo está fundamentada en una filosofía y una cosmovisión específicas, que incluyen conceptos como el sufrimiento (dukkha), la impermanencia (anicca) y la interdependencia (pratityasamutpada). En contraste, el enfoque de  Cornell y McGavin está más influenciado por la psicología humanista y la terapia experiencial y centrada en el cliente, con un énfasis en la autoexploración y el crecimiento personal.

El Poder Transformador de la Presencia en el Focusing

En última instancia, la presencia se convierte en el hilo conductor que une todos los aspectos del proceso de Focusing. Es a través de la generación de un estado de presencia que podemos profundizar en nuestra relación interna con nosotros mismos, descubrir nuevas capas de autoconocimiento y encontrar la claridad y la paz interior que buscamos. Cultivar un estado de presencia en el Focusing no solo nos ayuda a sanar nuestras heridas emocionales y a encontrar soluciones creativas a nuestros problemas, sino que también nos permite experimentar una sensación más profunda de conexión con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. En última instancia, la presencia se convierte en una herramienta poderosa para transformar nuestras vidas y vivir con autenticidad y plenitud.

Guía para entrar en un estado de Presencia:

Basandonos en los trabajos de Ann Weiser Cornell y Barbara McGavin hemos desarrollado una guía práctica para entrar en un estado de presencia que puedes seguir:

  1. Preparación: Antes de comenzar, encuentra un lugar tranquilo donde puedas estar sin interrupciones durante unos minutos. Siéntate cómodamente en una silla o en el suelo, manteniendo una postura relajada pero alerta.
  2. Conexión con la Respiración: Comienza tomando unas respiraciones profundas y conscientes. Siente cómo el aire entra y sale de tu cuerpo, y deja que tu respiración se vuelva suave y natural.
  3. Escaneo Corporal: Cierra suavemente los ojos y dirige tu atención hacia tu cuerpo. Lentamente, recorre tu cuerpo con tu atención, prestando especial atención a cualquier sensación física que surja. No intentes cambiar nada, simplemente sé testigo de lo que está presente.
  4. Exploración Emocional: Una vez que hayas escaneado tu cuerpo, dirige tu atención hacia tus emociones. Observa qué emociones están presentes en este momento, ya sean agradables, desagradables o neutras. Permítete sentir estas emociones sin juzgarlas, ni tratar de cambiarlas.
  5. Acogida Compasiva: Mientras exploras tus sensaciones corporales y emociones, mantén una actitud de aceptación compasiva hacia ti mismo. Reconoce que todas tus experiencias son válidas y dignas de ser reconocidas. Si notas alguna sensación saludala (Como si fuera un visitante) hazle saber que sabes que esta ahí y que ya le daras la atención que requiere. Este paso repitelo con cada sensación que aparezca.
  6. Desapego de los Pensamientos: A medida que surgen pensamientos en tu mente, observa cómo vienen y van sin identificarte con ellos. No te enganches en tus pensamientos, simplemente obsérvalos con una cierta distancia.
  7. Regreso a la Respiración: Si en algún momento te sientes distraído o abrumado, vuelve tu atención a tu respiración. Utiliza tu respiración como ancla para mantener tu enfoque en el momento presente.
  8. Agradecimiento y Cierre: Al final de tu práctica, tómate un momento para agradecer el tiempo que te has dedicado a ti mismo. Abre suavemente los ojos y regresa a tu entorno, llevando contigo la sensación de presencia que has cultivado.

Recuerda que entrar en un estado de presencia es un proceso que requiere práctica y paciencia. No te preocupes si tu mente se distrae o si te resulta difícil mantener tu enfoque en el momento presente. Con el tiempo y la práctica regular, podrás desarrollar una mayor habilidad para estar plenamente presente en tu vida cotidiana.

1 Comment
  • Maria
    Posted at 10:35h, 30 marzo Responder

    que excelentes artículos , gracias

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