La Mente y el Cambio: Explorando las Dimensiones del Pensamiento Explícito e Implícito - Antonio Briones Psicólogo
Descubre cómo el pensamiento implícito y la técnica del Focusing en psicoterapia, desarrollada por Eugene Gendlin, facilitan la articulación de experiencias internas para promover el crecimiento personal y el cambio significativo.
pensamiento implícito, pensamiento explícito, focusing, psicoterapia, crecimiento personal, integración mental, auto-comprensión, cambio personal, terapia, Eugene Gendlin
1376
post-template-default,single,single-post,postid-1376,single-format-standard,bridge-core-1.0.4,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-18.0.9,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid

La Mente y el Cambio: Explorando las Dimensiones del Pensamiento Explícito e Implícito

La mente humana es un vasto y complejo sistema, capaz de procesar y experimentar la realidad de maneras que aún no comprendemos completamente. Uno de los aspectos más fascinantes del funcionamiento mental es cómo manejamos y organizamos nuestras experiencias a través de dos formas de pensamiento: el pensamiento explícito y el pensamiento implícito. Cada uno de estos modos de pensamiento juega un papel crucial en cómo percibimos y respondemos al mundo que nos rodea, y en cómo podemos promover el cambio y el crecimiento personal.

El Pensamiento Explícito: La Narrativa Articulada de la Realidad

El pensamiento explícito es el pensamiento articulado y consciente, el que utilizamos cuando nos relatamos a nosotros mismos la realidad. Este tipo de pensamiento se caracteriza por su naturaleza verbal y simbólica. Es la voz interna que nos permite describir, analizar y entender nuestras experiencias de una manera lógica y estructurada.

Por ejemplo, cuando reflexionamos sobre un evento pasado y tratamos de entender nuestras emociones y reacciones, estamos empleando el pensamiento explícito. Este proceso nos permite construir narrativas coherentes sobre nuestras vidas, lo que a su vez nos ayuda a dar sentido a nuestras experiencias y a comunicarlas a los demás. La capacidad de articular nuestros pensamientos y sentimientos es fundamental para la auto-comprensión y la relación con los demás.

El Pensamiento Implícito: La Experiencia Preverbal y Presimbólica

En contraste, el pensamiento implícito es preverbal y presimbólico. Este tipo de pensamiento es plenamente experiencial (lo sentimos en nuestro cuerpo) y no se articula en palabras o símbolos hasta que comenzamos a sentirlo y, posteriormente, a procesarlo conscientemente. Es la forma de pensamiento que subyace a nuestras intuiciones, sentimientos viscerales y respuestas emocionales inmediatas.

El pensamiento implícito es lo que sentimos antes de poder expresarlo verbalmente. Es el conocimiento corporal y emocional que guía muchas de nuestras decisiones y acciones, a menudo sin que seamos plenamente conscientes de ello. Por ejemplo, la sensación de incomodidad en una situación social o la intuición de que algo no está bien son manifestaciones del pensamiento implícito.

El pensamiento implícito es una forma de conocimiento que no se articula en palabras ni en símbolos, sino que se siente y se vive directamente. Es la base de nuestras intuiciones, emociones y respuestas instintivas, y se manifiesta a través de nuestras experiencias cotidianas sin necesidad de una reflexión consciente inmediata.

Este tipo de pensamiento es crucial para nuestra supervivencia y bienestar. Nos permite responder rápidamente a estímulos y situaciones sin la necesidad de un análisis detallado. Por ejemplo, la sensación de peligro inminente al caminar solo por una calle oscura puede surgir como una respuesta implícita, guiada por una combinación de experiencias pasadas y señales contextuales.

La Toma de Conciencia a Través de la Interacción

La toma de conciencia de nuestras vidas y del mundo que nos rodea ocurre principalmente a través de la interacción. Estas interacciones pueden ser tanto con otras personas como con el entorno en general. A medida que interactuamos, nuestras experiencias implícitas se activan y nos proporcionan información valiosa que a menudo se encuentra fuera del alcance de nuestro pensamiento explícito.

Por ejemplo, en una conversación con un amigo, no solo procesamos las palabras que se dicen, sino también el tono de voz, las expresiones faciales y el lenguaje corporal. Toda esta información implícita nos ayuda a comprender mejor el estado emocional de nuestro interlocutor y a responder de manera adecuada. Es a través de estas interacciones que comenzamos a tomar conciencia de las sutilezas y matices de nuestras relaciones y del mundo en el que vivimos.

El Proceso de Articulación: De lo Implícito a lo Explícito

Uno de los aspectos más importantes del pensamiento implícito es que puede ser llevado a la conciencia y articulado mediante el proceso de reflexión y auto-exploración. Este proceso implica prestar atención a nuestras sensaciones y emociones, y esforzarnos por ponerlas en palabras y símbolos que puedan ser entendidos tanto por nosotros mismos como por los demás.

A medida que comenzamos a sentir y a identificar nuestras experiencias implícitas, podemos iniciar el proceso de articulación. Este proceso no siempre es fácil ni inmediato, pero es esencial para el crecimiento personal y la transformación. Al convertir lo implícito en explícito, no solo logramos una mayor comprensión de nosotros mismos, sino que también podemos comunicar nuestras experiencias de manera más efectiva y auténtica.

El Cambio a Través de la Integración del Pensamiento Explícito e Implícito

El verdadero cambio y desarrollo personal se produce cuando logramos integrar de manera armoniosa el pensamiento explícito e implícito. Esta integración nos permite vivir de manera más auténtica y consciente, alineando nuestras narrativas internas con nuestras experiencias y sentimientos profundos.

Para facilitar este proceso de integración, es útil practicar la auto-reflexión regular y el focusing. Estas prácticas nos ayudan a estar más en sintonía con nuestras experiencias implícitas y a encontrar las palabras adecuadas para expresarlas. Además, la terapia y el acompañamiento psicológico pueden ser herramientas valiosas para explorar y articular aspectos de nuestra experiencia que pueden ser difíciles de enfrentar por nuestra cuenta.

En resumen, entender y trabajar con las dimensiones del pensamiento explícito e implícito es fundamental para el cambio y el crecimiento personal. Al reconocer y articular nuestras experiencias más profundas, podemos crear una narrativa de vida más coherente y significativa, lo que nos permite vivir de manera más plena y auténtica.

Focusing: Del Implícito al Explícito en Psicoterapia

El proceso de llevar el pensamiento implícito a la conciencia y articularlo en términos simbólicos es fundamental para el crecimiento personal y la transformación. En el ámbito de la psicoterapia, este proceso se conoce como Focusing. Desarrollada por el filosofo y psicoterapeuta Eugene Gendlin, la técnica del Focusing permite a las personas acceder a sus experiencias implícitas y articularlas con mayor fluidez.

Beneficios del Focusing

El Focusing facilita el acceso y la articulación de experiencias implícitas, promoviendo una mayor auto-comprensión y autenticidad. Al convertir lo implícito en explícito, las personas pueden crear una narrativa más coherente de sus vidas, lo que les permite tomar decisiones más informadas y vivir de manera más plena.

La Integración del Pensamiento Explícito e Implícito para el Cambio Personal

La integración armoniosa del pensamiento explícito e implícito es fundamental para el cambio y el desarrollo personal. Cuando logramos articular nuestras experiencias implícitas, creamos una narrativa más coherente y significativa de nuestras vidas. Esto nos permite vivir de manera más auténtica y consciente, alineando nuestras narrativas internas con nuestras experiencias y sentimientos profundos.

El verdadero cambio personal ocurre cuando podemos escuchar y dar voz a nuestras experiencias más íntimas, permitiendo que guíen nuestras decisiones y acciones. Este proceso de integración nos ayuda a vivir de manera más plena y auténtica, y nos capacita para enfrentar los desafíos de la vida con mayor resiliencia y comprensión.

En resumen, el pensamiento implícito juega un papel crucial en la toma de conciencia de la vida a través de la interacción, y la técnica del Focusing en psicoterapia facilita la articulación de estas experiencias. Al reconocer y articular nuestras experiencias implícitas, podemos promover un cambio personal profundo y significativo, viviendo de manera más consciente y auténtica.

No Comments

Post A Comment